Sobre mí

Soy Licenciada en Comunicación y Medios Digitales, tengo 25 años y actualmente resido en el Estado de México. Me apasiona profundamente todo lo relacionado con la creación de contenido, la producción audiovisual y las estrategias digitales, áreas en las que he desarrollado habilidades tanto creativas como estratégicas. Me caracterizo por ser una profesional comprometida, proactiva y en constante aprendizaje, siempre atenta a las tendencias y a la evolución de los medios digitales. Disfruto transformar ideas en proyectos visuales y narrativos que conecten con las audiencias, generen impacto y aporten valor a las marcas o iniciativas con las que colaboro. Mi objetivo es seguir creciendo en el ámbito de la comunicación digital, aportando creatividad, autenticidad y una visión estratégica en cada proyecto en el que participo.

Desde los 8 o 9 años hacía una fila larguísima para entrar al área de Televisa en KidZania. Mientras otros niños se desesperaban, yo esperaba emocionada. No era solo un juego para mí; era una intuición. Algo dentro de mí sabía que ese era el camino que quería seguir. Me fascinaban las cámaras, los foros, la idea de estar detrás de una producción. Desde muy pequeña entendí que quería contar historias, crear algo que otros pudieran ver, sentir y compartir.

A los 11 años esa intuición comenzó a tomar forma. Me convertí en community manager de una cuenta de fans dedicada a Ariana Grande. Lo que empezó como un hobby pronto se transformó en una responsabilidad enorme: llegué a administrar “Arianators Para Siempre”, que en 2012 era la segunda cuenta de fans más importante en Latinoamérica. Sin darme cuenta, estaba aprendiendo sobre audiencias, métricas, diseño de contenido, horarios estratégicos y construcción de comunidad.

Pero lo más importante que aprendí fue que comunicar es conectar.

Descubrí que detrás de cada publicación había emociones reales. Que una imagen podía unir a miles de personas. Que una estrategia bien pensada podía generar conversación, pertenencia y entusiasmo. Para mí, las redes sociales nunca fueron solo entretenimiento; eran un espacio creativo, un laboratorio donde podía experimentar, aprender y crecer.

En la secundaria comencé a editar videos y hacer animaciones. Pasaba horas explorando programas, probando efectos, entendiendo cómo una transición o una canción podían transformar por completo una historia. Sin embargo, mi amor por lo visual venía desde mucho antes: desde niña tomaba la cámara digital de mi papá y fotografiaba todo lo que llamaba mi atención. La luz entrando por una ventana, una textura interesante, un momento espontáneo. Me gustaba capturar instantes porque entendía que cada imagen guardaba algo único.

Originalmente soñé con estudiar cinematografía. Siempre quise contar historias que hicieran sentir. Pero al crecer entendí que la Comunicación me ofrecía un universo más amplio. Elegí esta carrera porque me permitía unir todas mis pasiones: fotografía, video, diseño, estrategia, análisis y creatividad.

Y ahí fue donde todo cobró sentido.

La Comunicación es apasionante porque es el puente entre las ideas y las personas. Es entender cómo pensamos, cómo sentimos, qué nos mueve. Es tener la capacidad de transformar un mensaje en impacto. No se trata solo de hablar, sino de saber escuchar. No se trata solo de crear, sino de crear con intención.

El marketing me atrapó porque es la combinación perfecta entre arte y ciencia. Es creatividad con propósito. Es estrategia con emoción. Es entender que detrás de cada número hay historias humanas. Me apasiona analizar datos y convertirlos en decisiones inteligentes, pero también me emociona desarrollar conceptos que conecten desde lo más auténtico.

Al iniciar la carrera ya contaba con conocimientos en Photoshop y edición fotográfica utilizando aplicaciones como VSCO, pero la universidad me dio estructura, visión y profundidad. Aprendí que el diseño no es solo estética; es comunicación visual estratégica. Que una campaña no es solo creatividad; es investigación, planificación y ejecución coherente.

Gracias a mi experiencia laboral, pude fortalecer mis habilidades en diseño y gestión de redes sociales como Social Media Manager y Community Manager. Aprendí a construir marcas con identidad, a definir tonos de voz, a crear estrategias sostenibles y a medir resultados sin perder la esencia creativa.

Hoy entiendo que todo estaba conectado: la niña que hacía fila en KidZania soñando con un foro de televisión, la niña que tomaba fotos con la cámara de su papá, la adolescente que editaba videos por horas y la joven que construía comunidades digitales desde los 11 años.

La Comunicación y el Marketing no son solo mi carrera; son mi vocación. Son la forma en la que veo el mundo. Son la manera en la que transformo ideas en experiencias y emociones en estrategias.

Porque comunicar es crear puentes.
Es generar impacto.
Es construir algo que permanece.